miércoles, 10 de mayo de 2023

Dibujos y pinturas

Manolín





Mis dibujos y pinturas
Estos caballos están hechos a pastel

Amapolas para una cocina amueblada en el
mismo color de las flores sobre una pared blanca
Mujer dibujada en pastel para un dormitorio
Yo considero que los colores del dibujo y el marco tiene
que estar acorde con la decoración






Este es una pintura al oleo del Kinkaku, un templo chino forrado con laminas de oro,
Está hecho para un salón decorado con estilo japonés, las
cortinas llevan colores de las flores




La fuente de Aranjuez
Cuadro en relieve, con masa de papel, después pintado a oleo





Retrato de mi hijo David, campeón de Europa

miércoles, 23 de junio de 2021

La cabra montesina

 

Érase una vez una madre que tenía dos hijas, manda un día a la hija mayor que suba al granero y que le traiga grano, que lo necesita para hacer el pan. 

La hija subió las escaleras y en el desván se encontró a una cabra que había bajado del monte y que le dijo:

—Soy la cabra montesina que vive en Montepelao, si te pasas de la raya te comeré de un «bocao».

La más pequeña de las hermanas, al ver que no volvían, le preguntó a su madre:

—Mamá, ¿quieres que suba yo a buscar grano?

—No, ya subiré yo y de paso, veré qué es lo que les ocurre a tu hermana.

Al subir la madre, la cabra le dijo:

—Soy la cabra montesina que vive en Montepelao, si te pasas de la raya te comeré de un «bocao».

La madre no hizo caso de la cabra, se pasó de la raya y la cabra se la tragó de un bocado.

La hija pequeña, al ver que no bajaban ni su madre, ni su hermana, se puso a llorar. Pasó por allí un soldado que al ver a la niña llorando le preguntó:

—¿Niña, por qué lloras?

—Mi madre y mi hermana han subido al desván a buscar grano y no han bajado, porque la cabra montesina se las ha tragado de un «bocao».

El soldado se rio, dijo que él lo arreglaría y subió al desván. En cuanto llegó arriba, la cabra lo amenazó:

—Soy la cabra montesina que vive en Montepelao, si te pasas de la raya te comeré de un «bocao».

El soldado se pasó de la raya y la cabra se lo comió de un bocado.

La niña se puso a llorar aún más fuerte, porque ya no sabía qué hacer para librarse de la cabra montesina. En esto, acertó a pasar por allí una hormiguita que le preguntó:

—¿Niña, por qué lloras?

La niña le contó a la hormiga lo que ocurría y la hormiga le dijo:

—No llores más, yo subiré a buscar a tu madre, a tu hermana y al soldado.

—¿Tú? ¡¡Pero si eres demasiado pequeña!!

—Si lo hago, ¿Qué me darás a cambio?

La niña le dijo:

—En el desván hay un saco de trigo que puedes quedarte entero si nos libras de la cabra montesina.

Pero la hormiguita contestó:

—¡No, no, un saco de trigo no! ¡Que no cabe tanto en mi costalito, ni muele tanto mi molinito!

La niña le dijo entonces

—Vale. Entonces te daré un puñado de trigo.

—¡No, no, un puñado de trigo no! ¡Que no cabe tanto en mi costalito, ni muele tanto mi molinito!

Al final, la niña le dijo:

—¿Quieres entonces solo un granito?

—¡Sí, sí, un granito sí! ¡Que cabe en mi costalito, y lo muele mi molinito!

Subió entonces la hormiga y escuchó que la cabra le decía:

—Soy la cabra montesina que vive en Montepelao, si te pasas de la raya te comeré de un «bocao».

 La hormiga, contestó --- Yo soy la hormiguita mayor y te pego un picotazo y te pongo a bailar. La cabra empezó a saltar y a bailar hasta que, bailó tanto que reventó y pudieron salir de su barriga la hermana mayor, la madre y el soldado.

La hormiguita cogió su grano de trigo y se fue muy contenta a su hormiguero.

Y colorín colorado, este cuento se ha acabado.

martes, 22 de junio de 2021

La asadura

 

 Había una vez una mujer que tenía una hija que se llamaba Retatona.

Un día la mandó a la carnicería a comprar una asadura.

 La niña se encontró unas amigas con las que se puso a jugar y perdió el dinero. Muy apurada no sabía qué hacer, y se acordó de que se había muerto una mujer, y fue al cementerio y le sacó la asadura.

 Cuando llegó a su casa su madre puso la asadura para cenar, la niña le dijo a su madre que ella no tenía ganas de comer y su madre se lo comió todo.

Luego se fueron a la cama. A la media noche sintieron ruido de pisadas.
Y la chica decía: - ¡Ay mamá! ¿Quién será?

Y la madre decía: - Calla, Retatona tona tona, que ya se irá.
Pero la muerta entonces decía: - ¡No me voy, no me voy, que en el primer escalón estoy!

Y la chica decía: -¡Ay mamá! ¿Quién será?
Y la madre decía: - Calla, Retatona tona tona, que ya se irá.
Pero la muerta decía: -¡No me voy, no me voy, que subiendo la escalera estoy!
¡Ay mamá! ¿Quién será? -Calla, Retatona tona tona, que ya se irá. -Decía la madre.
- ¡No me voy, no me voy, que entrando en la alcoba estoy! ¡Ay mamá! ¿Quién será? - Calla, Retatona tona tona, que ya se irá.
- ¡No me voy, no me voy, que agarrándote de los pelos estoyyyyyy!!!

En ese momento, quien te cuenta el cuento de repente, te coge de los pelos.

sábado, 19 de junio de 2021

Dos hermanos

 

 Eran dos hermanos, que uno era un poco infantil y el otro que era mayor tenía una novia y fue a visitarla, el pequeño le dijo al hermano, - yo quiero ir contigo a ver a tu novia -, el mayor contestó,- no no puedes ir, por qué tú comes mucho me vas a dejar en ridículo, vas a comer con mucha ansia -,  al pequeño se le ocurrió, - Si tú me pisas dejo de comer - el hermano mayor le dejo ir con él, con esa condición.

 Llegó el fin de semana en que fueron a ver a la novia, pasando un día muy divertido, por la noche llegó la hora de la cena, sirvieron un pollo asado delicioso, el pequeño cuando vio el pollo, 



se le hacía la boca agua del hambre que tenía y lo mucho que le gustaba el pollo, cuando se acercó el muslo de pollo a la boca, para tirarle un delicioso bocado, paso el gato y le pisó, en ese momento soltó el muslo de pollo sin haberle mordido y dejo de comer. Todos le decían,  - ¿ por qué no comes?¿ es que no tienes hambre?, El pequeño contestó -  ya no tengo hambre -. Hasta su hermano mayor le decía, -  Pero come hombre, que no has comido nada - Él insistió - Es que no tengo hambre -.

Llegó la hora de irse a dormir, a medianoche el hermano pequeño tenía mucha hambre y le dijo al hermano mayor, -  Hermano tengo un hambre que no puedo dormir, mis tripas hacen ruido - y el mayor le dijo, -  Pero bueno ¿por qué no has comido? es que no has tirado ni un bocado - Y él respondió,-  Es que me has pisado - El mayor continuó. - Pero si yo no te he pisado, a lo mejor ha sido el gato que estaba por allí,  pues baja a la cocina que ha sobrado algo de comida y comes - 

 Bajó el hermano pequeño a la cocina y solo había quedado una fuente de gachas y comió, con mucha desesperación, cuando terminó,  él quiso llevarle a su hermano mayor unas poquitas porque estaban deliciosas las gachas, pero se equivocó de habitación y entró en la habitación de la abuela que estaba durmiendo con el culo en pompa, cogió una cucharada de gachas y se la echo en el culo pensando que era la cara de su hermano y le dijo -  hermano pruébalas verás qué ricas están - en ese momento la abuela se tiró un pedo y en lo que el pequeño le avisó - Hermano no soples que están frías - pero en ese momento le vino un olor malísimo y comprendió lo que había pasado, salió corriendo de la habitación de la abuela y fue a ver a su hermano a contárselo, el hermano muy enfadado le dijo - Es que no paras de liarla, baja abajo a la cocina y te lavas las manos, que mira cómo te has puesto.

Mientras tanto la abuela se despertó se tocó el culo y pensó que había tenido diarrea, se fue al patio a limpiarse. Por entonces no había cuartos de baño, ni grifos de agua, las necesidades se hacían en los patios, cuando el hermano bajo a la cocina a lavarse las manos, metió las dos manos en un cántaro de agua, pero después no las podía sacar. Subió arriba y le dijo al hermano - Hermano mira lo que me ha pasado no puedo sacar las manos del cántaro - El hermano desesperado se dirigió a él diciendo - Desde luego mira que eres tonto, si es que yo no te quería traer, baja al patio y en una piedra rompes el cántaro-.

 En el patio  estaba la abuela, con el culo en pompa limpiándose, el hermano pequeño pensó que el culo de la abuela, era una piedra y estrelló  el cántaro sobre la abuela cayendo esta desmayada. El pequeño, dándose cuenta de lo que había pasado, pensó que se había muerto la abuela, desesperado fue a buscar   a su hermano llorando y diciendo -  He matado a la abuela, que yo creía que era una piedra, tú me has dicho que rompiera el cántaro en una piedra- El hermano enfurecido  le dijo - Es que yo no te quería traerte, nunca más volverás a venir conmigo, vámonos de aquí corriendo -.

 Se levantaron los dos, se vistieron corriendo y empezaron a correr, en la puerta el cortijo le dice hermano mayor - Trae la puerta para acá, queriéndole decir que la cerrada, el pequeño, cogió con los brazos la puerta y se la llevaba a cuestas.  Asombrado dice el mayor - ¿Pero qué haces ya es que eres muy tonto cómo haces esto suelta la puerta y vámonos corriendo. Como dejaron la casa sin p
uerta, pasaron por allí unos ladrones y entraron a robar en la casa. 

Mientras los dos hermanos se fueron corriendo miraron atrás y vieron que los ladrones, habían robado en la casa y que venían por el camino que llevaban ellos, se subieron a un árbol para que no les vieran los ladrones. Pero los ladrones se pararon a mirar lo que habían robado, debajo de ese árbol, en ese momento el hermano pequeño de los nervios le dijo al hermano mayor - Hermano me estoy haciendo pis y el hermano mayor muy nervioso le dijo - Pero si es que todo lo haces mal, pero ¿No te puedes aguantar?,  me tienes harto. Al pequeño se le se la empezó a escapar el pis, los ladrones decían - Parece que está chispeando, vamos a darnos prisa porque seguro que empieza a llover -

En este momento el hermano pequeño le dice al mayor - Hermano me estoy haciendo caca - El mayor le regañó - Pero es que no puede ser contigo, al final nos van a descubrir y nos van a matar estos ladrones, te quieres callar ya -, cuando en ese momento empezó a escapársele la caca y empezó a caerles encima de los ladrones, en ese momento los ladrones se tocaron y dice uno de ellos - Pero ¿Qué está lloviendo?, si está lloviendo mierda, eso es un castigo de Dios,  vámonos corriendo - Y dejaron lo robado allí  y se fueron corriendo.

Los dos hermanos se bajaron del árbol y llevaron los robado a casa de la novia, allí la novia y su familia pensaron que ellos habían recuperado el botín que habían robado los ladrones y que los ladrones eran los que habían dado ese golpe a la abuela, que ya se estaba recuperando  del susto, ellos quedaron como dos héroes.

El que sube ya no baja

  Llega la hora de dormir y un niño se va a su dormitorio que estaba en la planta de arriba, cuando iba subiendo las escaleras.... oye una voz que decía - El que sube ya no baja - y al oír eso, el niño baja para abajo corriendo, muy asustado y le dice a su madre -Mamá en mi habitación hay un monstruo y dice que el que sube ya no baja-.


La mamá le acompaña y sube para arriba con el niño y oye cuándo van subiendo las escaleras - El que sube ya no baja - Los dos bajaron corriendo que casi se caen de lo asustados que iban, en ese momento la mamá llamo al papá subían los tres por la escalera cuando llegaron otra vez - El que sube ya no baja- Igualmente bajaron corriendo muy asustados, se lo contaron al abuelo y subían por la escalera cuando oyeron - El que sube ya no baja - La abuela que era muy valiente subió para arriba y vio que estaba el abuelo haciendo cocido y diciéndole a los garbanzos que estaban hiriendo, - El que sube ya no baja - y se comía el que subía en la ebullición, la abuela comentó, - Lo que puede llegar a hacer nuestra imaginación -.

Pinchamelo en un pan

 


Un chico va a ver a su novia que vivían en un cortijo, la novia por la ventana le dice ahora te echo las llaves por la ventana para que abras la puerta y entres. Él tenía tanta hambre que dijo "Sí pero pínchamelo en un pan para que las pueda coger mejor".
Mi padre nació en 1936,  Cuando me contaba este cuento, yo no le veía mucho sentido porque nosotras no hemos pasado la posguerra y los años del hambre. Pero para él si tenía mucho sentido porque de niño había pasado mucha hambre, como la mayoría de los españoles y para esos niños comer era más deseoso que un juguete.

También el hecho que fuera en un cortijo, tiene une explicación, al tener tierra dónde sembrar, pasaban un poquito de menos hambre.





miércoles, 12 de agosto de 2020

viernes, 23 de agosto de 2019

Libro de tela para niños

Las portadas y contraportadas.


Para peinar y hacer trenzas a la muñeca.
En el bolsillo, abrir y cerrar cremallera.

Aprender atar zapatillas.

Lavar los dientes al gatito
Vestir a la muñeca, según el tiempo que haga.

¿Que nos ponemos hoy?

 Si llueve, le ponemos el impermeable.
Si hace sol pero no mucho calor, vaqueros y jersey.

 pero si hace calor vestidos fresquitos.

Si es de noche el pijama y cerramos el armario,
 con la ropa dentro.
Al día siguiente lavaremos la ropa sucia,
con buenas marcas de detergentes.
 Cerramos la puerta de la lavadora y
 la ponemos en marcha.
Tendemos la ropa. El pajarito está en su nido.
Hay veces que puede ser metido dentro de la lavadora 
o en el cesto de la ropa.
Las flores se pueden quitar y poner, así
 aprendemos a abrochar botones.
Como estamos muy cansadas nos vamos a dormir.